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DESCRIPCION
DEL VALLE DE LECRÍN
Al Sur de
Granada se encuentra el Valle de Lecrín, el Valle de la Alegría,
como lo llamaron los moriscos, una zona de extraordinaria belleza
natural, cielos inmensos y vistas impresionantes. Colinas suaves
coronadas con atalayas, ermitas remotas, bosques de pinos aromáticos,
barrancos profundos, precipicios espectaculares y agua abundante...
este paisaje es el telón de fondo del suave verde de los olivares,
el rojo encendido de la tierra, el intenso verde de naranjos y
limoneros, los almendros resecos y retorcidos.
Es fácil observar el paso de las estaciones; según la época del
año, las tiendas, los bares y los restaurantes exhiben diferentes
productos, y el paisaje cambia de color y de aroma a lo largo
del año. En enero aparecen los primeros copos blancos y rosados
de la flor del almendro, y pocos meses más tarde, el valle se
inunda con el perfume y el color del azahar de naranjos y limoneros.
Abundan las flores de primavera; azules y violetas contrastan
con el rojo encarnado de las amapolas. Cuando llega el verano,
la retama y la gayomba amarillean los montes y las acequias, y
los rebaños de cabras despiertan con su caminar aromas de espliego,
tomillo y romero. Las granadas, símbolo de la provincia, tiñen
de color las cunetas a finales de septiembre, aunque el rojo fuego
de su flor ya nos anuncia en mayo la llegada de los primeros calores.
El valle se compone de 17 pueblos. El origen de muchos
de estos pueblos se remonta a la época musulmana, mientras que
otros pueblos surgen tras la reconquista de Granada en 1492. Son
pueblos encalados, con callejuelas estrechas y empinadas, plazas
donde sentarse a charlar, iglesias antiguas. Cada pueblo celebra
sus propias fiestas con alegría, mucha música y fuegos artificiales
espectaculares.
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